23 julio 2011
22 septiembre 2007
La canción

- Y cómo deshacerme de tí si no te tengo, como alejarme de tí si estás tan lejos... -
- Esa canción... - murmuré. Los recuerdos comenzaron a bombardear mi mente.
- ¿Todavía te acuerdas?- me miró sorprendido.
- Esa canción... - murmuré. Los recuerdos comenzaron a bombardear mi mente.
- ¿Todavía te acuerdas?- me miró sorprendido.
-Cómo encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos, cómo encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco... -sonreí- Claro que la recuerdo, la cantabas mucho después de nuestro pequeño affaire.
- Sí, fue una época extraña. Yo estaba mal después de dejar a Laura, y apareciste tú, como una pequeña elfa debajo de una seta - se echó a reir- y te empecé a mirar con ojos distintos. No fue un buen momento para empezar una historia de amor ¿verdad? Así fue de corta, claro. Siempre me ha quedado esa espinita contigo, no quise hacerte daño.
- Eso pasó, queda ya tan lejano... Además, con el tiempo me di cuenta de que aquella canción nunca fue para mí. ¿Aún la echas de menos?
- [...]
- La callada por respuesta. Eres un sentimental.
- Eso pasó, queda ya tan lejano... Además, con el tiempo me di cuenta de que aquella canción nunca fue para mí. ¿Aún la echas de menos?
- [...]
- La callada por respuesta. Eres un sentimental.
16 septiembre 2007
Eppur si muove...

...Eppur si muove...
Y sin embargo gira... cada vez que me retiras el pelo en mitad del duermevela para darme un beso de buenas noches. Sigo quieta, no me muevo. Sé que estás ahí. Eso basta.
29 julio 2007
Homenaje

- Estas mujeres que pretenden ser sensuales no son más que una caricatura de sí mismas - farfulla la mujer mayor soltando una bocanada de humo.
- Abuela, no sea mala - contesta con un guiño el camarero.
- Abuela, no sea mala - contesta con un guiño el camarero.
- ¿Mala? - sonríe la abuela - ¿Yo? Si acabo de escuchar cómo vosotros la llamabais "La Gamba", porque sólo merece la pena por su cuerpo... Anda, ¡no me vengas con pamplinas! Qué quieres que te diga, hoy en día la picardía y el erotismo son dos conceptos que parecen estar muertos. Todo es demasiado vulgar, evidente, se ha perdido el sentido lúdico de la seducción.
- No creo que sea para tanto, mujer.
- Chico, eres muy joven pero si supieras quién soy y cómo era yo a la edad de esa chica recauchutada que acaba de entrar, sabrías que hablo con conocimiento de causa - susurra la anciana con aire misterioso al camarero -
- ¿Quién es usted? - pregunta el camarero intrigado.
- Mi nombre es Bettie Page, encantada de conocerte... perdona, ¿tu nombre?
11 mayo 2007
Melancolía

28 abril 2007
El asalto

El impacto de una hoja blanca en el parabrisas me sacó de mis pensamientos. Al solitario folio estampado contra la luna de mi coche, le siguieron cientos de folios blancos sobrevolando el negro asfalto. ¿Qué ocurría? Deceleré con precaución, buscando el foco de tanto papel, y al girar la curva, encontré la respuesta. Un Audi TT volcado en la cuneta era el origen de aquel fenómeno extraño. Frené en seco en el arcén y salí a socorrer a la posible víctima. Mis piernas flaqueaban ante la posibilidad de contemplar un espectáculo dantesco. Los cabellos dorados de una chica asomaron por la ventanilla del conductor, y segundos después, su minúsculo cuerpo se escurría entre los hierros de la puerta y el techo del vehículo, gateando luego por la carretera.
- ¿Se encuentra bien, señorita? -pregunté. Como impulsada por un resorte, la chica se incorporó del suelo, sacó un arma de sus medias negras y me apuntó con la pistola en la frente. Todo ocurrió en una fracción de segundo.
- Al coche - dijo. Aquellos ojos felinos que me escrutaban parecían no andarse con bromas. Obedecí sin chistar. Su rostro presentaba un extraño halo de misterio y embrujo, y a pesar de que el cañón de la pistola era un incentivo aplastante para acatar sus órdenes, creo que hubiera hecho cuanto ella me pidiera. Estaba ante una de las mujeres más bellas que había visto nunca.
- ¿Has visto la película de "Bonnie and Clyde"? -me preguntó. Asentí con la cabeza, mirándola de reojo. Ella recolocó el arma en el liguero que rodeaba sus torneadas piernas, y con una pérfida sonrisa dibujada en su cara, me miró y continuó diciendo - Entonces ya sabes cuál es tu papel, querido.
13 abril 2007
Decisión ¿definitiva?
